Espiritualidad de Ignatian
“Ignacio escribe los Ejercicios Espirituales en la Cueva de Manresa.” Pintura de Carlos Sáenz de Tejada, 1897-1958.

Frecuentemente descrito como el regalo más grande que Ignacio le ha dado al mundo, estos ejercicios despliegan un proceso dinámico de oración, meditación, y toma de conciencia de sí mismos.
Encontrar a Dios en Todas las Cosas

En gran parte del mundo, los Jesuitas son reconocidos por sus colegios, universidades y escuelas secundarias. Pero en los tiempos en que muchos están en la búsqueda de un significado mayor, otro aspecto de la vida Jesuita está atrayendo un fuerte interés. Y esto es la espiritualidad única, propuesta hace casi 500 años por San Ignacio de Loyola, fundador de los Jesuitas.

Ignacio fue un soldado de la aristocracia española que discernió su llamado, después de sufrir heridas casi fatales en los campos de batalla. Él estableció la Compañía de Jesús en el año 1540, instruyendo a los primeros Jesuitas – a buscar y a “Encontrar a Dios en Todas las Cosas.” Esta es la particular característica de la espiritualidad de los Jesuitas.

La espiritualidad Ignaciana está basada en la convicción de que Dios es activo en nuestro mundo. Como escribió el gran paleontólogo Jesuita Pierre Teilhard de Chardin: “Dios no está lejos de nosotros. Él está en la punta de mi pluma, mi pico, mi pincel, mi aguja – mi corazón y mis pensamientos.” El sendero espiritual trazado por Ignacio, es una manera de discernir la presencia de Dios en nuestras vidas diarias. Y hacer algo al respecto.

Los Jesuitas poseen un manual para esta búsqueda, que se llama Los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola, compuesto por él mismo, antes de ser ordenado sacerdote. Frecuentemente descrito como el regalo más grande que Ignacio le ha dado al mundo, estos ejercicios despliegan un proceso dinámico de oración, meditación, y toma de conciencia de sí mismos. Este empuje básico ayuda a estar más atentos a la actividad de Dios en nuestro mundo, siendo más sensibles a lo que Dios nos pide que hagamos. Los directores espirituales Ignacianos acompañan o guían a la gente a través de los ejercicios, en casas de retiros, parroquias y otros lugares.

Uno de los ejercicios más populares es el Examen Diario. Este es una auto-revisión espiritual que consiste en recordar, durante la oración, momentos del día y reflexionar acerca de cómo Dios estuvo presente en esos momentos, seguido de la decisión de actuar de alguna manera. El Examen es concreto: Centra su mente en segmentos de tiempo (no más de un día, preferentemente), y en los sentimientos que ha experimentado en esos específicos momentos. Recorra los cinco pasos del Examen aquí.

Existe una cantidad de recursos excepcionales dedicado a la espiritualidad Ignaciana. Sacred Space (Espacio Sagrado), es un sitio de oración popular conducido por los Jesuitas irlandeses, y Jesuitprayer.org fue creado por la Sociedad de Jesús en la Provincia de Chicago-Detroit, para proveer oraciones diarias y facilitar pedidos de oraciones por medio del internet. Adicionalmente, The Jesuit Post (El correo Jesuita), fundado por un grupo de Jesuitas escolásticos (aquellos que están en proceso de formación religiosa), brinda una visión contemporánea de Jesús, la política y la cultura popular en nuestros tiempos.

La espiritualidad ignaciana no es un camino meramente interno, y mucho menos un camino absorto en sí mismo. Está dirigido a acercar a la gente a Dios y más profundamente al mundo – con agradecimiento, pasión y humildad – no alejándolo de él. Ignacio llamó a los Jesuitas a ser “contemplativos en acción.” Hoy, los Jesuitas y sus colaboradores laicos, trabajan con gente en diversos ámbitos de la vida, tales como la educación y los negocios. Ellos ayudan a desarrollar a los “hombres y mujeres para los demás.”



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Ignacio de Loyola El Examen Diario Los Ejercicios Espirituales


White House Jesuit Retreat Center
The White House Jesuit Retreat Center is located on a beautiful 80-acre campus on the bluffs of the Mississippi River in St. Louis.