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Al contactarnos con los descendientes, nuestro compromiso, ante todo, es escucharlos.
El Proyecto Esclavitud, Historia, Memoria y Reconciliación

Explorando y relatando la historia de una nación y sus familias.

Por Laura Weis y Kelly Schmidt

29 de julio de 2019.- Los últimos 12 meses han representado un tiempo de crecimiento para el Proyecto Esclavitud, Historia, Memoria y Reconciliación (SHMR, por sus siglas en inglés), que investiga las experiencias vividas por hombres, mujeres y niños esclavizados por los jesuitas en el siglo XIX, a fin de conocer y compartir una historia más completa sobre la participación jesuita en el establecimiento de la esclavitud. El proyecto SHMR fue creado en el 2016 por el P. Ronald A. Mercier, SJ, provincial de la Provincia Central y Meridional de los Estados Unidos, en colaboración con la Universidad de Saint Louis. Ahora, el SHMR es apoyado por la Conferencia Jesuita de Canadá y los Estados Unidos.

La visión del proyecto se ha mantenido gracias al compromiso y liderazgo de David Miros, director del Centro de Archivos e Investigación Jesuita, y de Jonathan Smith, vicepresidente de Diversidad y Compromiso Comunitario de la Universidad de Saint Louis. Hasta seis investigadores y traductores, dirigidos por la coordinadora de investigación, Kelly Schmidt, han revisado archivos, traducido documentos de idiomas extranjeros y comenzado la ardua tarea de construir árboles familiares.

En enero de 2019, Laura Weis se unió al equipo como coordinadora de este proyecto, cuyo personal se trasladó a una nueva oficina en la reciente primavera.

Hasta el momento, Schmidt y su equipo han identificado a casi 200 individuos esclavizados, cuyos trabajos en cautiverio ayudaron a instituir y sostener las misiones y universidades jesuitas en lugares como Missouri, Kentucky, Kansas, Illinois, Louisiana y Alabama. Mientras el investigador, el P. Jeffrey Harrison, SJ, continuaba buscando nuevos hilos de esta historia para trazar las vidas de los esclavos y sus descendientes, el asistente de investigación, Nick Lewis, un estudiante de doctorado en Historia de la Universidad de Saint Louis, ayudó al equipo a conocer más acerca del papel de los prominentes jesuitas Peter De Smet y Peter Verhaegen, sobre sus actitudes hacia la esclavitud y las decisiones que tomaron sobre la vida de gente esclavizada en Missouri y más allá a principios del siglo XIX.

El descubrimiento de nuevos detalles suscita una renovada reflexión sobre las realidades de la esclavitud, donde no fueron infrecuentes la separación de la familia y la violencia física, ambas prohibidas en principio, pero generalizadas en la práctica. Además, los solicitantes de libertad que escapaban de la esclavitud se enfrentaron a la amenaza de ser capturados, encarcelados o vendidos.

Recientemente, los investigadores Schmidt, Harrison y Lewis reunieron partes desconocidas de la historia de un hombre esclavizado: Peter, que fue comprado por los jesuitas en Missouri en 1832, y separado de su esposa e hijos en 1849 cuando fue vendido a los jesuitas de Bardstown, Kentucky. Unas semanas después, Peter intentó escapar, pero fue detenido y encarcelado en Lexington, Kentucky, y luego otra vez vendido muy lejos. Es poco probable que haya vuelto a ver a su familia en Missouri.

Si bien se ha seguido conociendo las graves condiciones que los esclavos soportaron, el historial también revela su resistencia. Como Schmidt ha demostrado, durante este período de sometimiento, el pueblo esclavizado por los jesuitas construyó comunidades que se han mantenido con sus descendientes hasta los años en que se hicieron libres, ello pese a los arraigados patrones de segregación y desigualdad racial que se afianzaron en la postguerra. 1

Asimismo, gracias a los descendientes como los de la familia Mills/Chauvin, estamos aprendiendo más sobre esta resiliencia. Por ejemplo, aunque aún conocemos poco sobre la vida de Henrietta Mills como sierva en la Universidad de Saint Louis, sí sabemos que a principios del siglo XX, ella, su esposo, Charles Chauvin, y sus 10 hijos, vivían en St. Louis y se mantenían como lavanderas, camareros, porteros, peluqueros y músicos. Su hijo menor, Louis Ignatius Chauvin, fue un músico famoso en su tiempo y actuó junto a los intérpretes del género ragtime: Scott Joplin y Sam Patterson. También sabemos que los miembros de la familia rezaban en la parroquia de origen jesuita St. Elizabeth, la primera para católicos negros en St. Louis.

A medida que seguimos rastreando linajes familiares, hemos identificado un creciente número de descendientes vivos, con quienes esperamos establecer relaciones. En el contacto con ellos, nuestro compromiso, ante todo, es escucharlos. Buscamos no sólo compartir con los descendientes de los esclavos lo que sabemos acerca de sus historias familiares, sino también aprender de ellos, de sus propias historias, de su pasado y su presente.

El nombre de Charles Chauvin, aunque está mal escrito, aparece en la pared en el Memorial de la Guerra Civil Afroamericana que enumera los nombres de más de 200,000 hombres que sirvieron en el Ejército y la Marina de los Estados Unidos durante la Guerra Civil.

Recientemente nos reunimos con líderes religiosos en el norte de la ciudad y del condado de St. Louis, zonas donde esperamos que los descendientes todavía sigan viviendo. Continuaremos estos encuentros en los próximos meses, a fin de compartir nuestros hallazgos e invitar a la gente a una conversación sobre los próximos pasos y etapas.

Cuando empezamos a lidiar con la pregunta: “¿Qué hacemos ahora?”, afirmamos nuestro compromiso con un proceso transformador basado en contar la verdad, en la reconciliación y en la sanación. Estos reconocen los daños históricos, buscan reparar las relaciones y trabajar dentro de nuestras comunidades para enfrentar los legados de la esclavitud que persisten bajo la forma de las desigualdades raciales de hoy.

Una y otra vez nos ha sorprendido cómo las historias que estamos reconstruyendo nos obligan - especialmente a aquellos que nos identificamos como blancos-, a confrontar las formas en que nuestras vidas contemporáneas están intrincadamente ligadas a los legados de la esclavitud. Si bien la historia que buscamos contar es una que honre la vida de los esclavos y atestigüe el alcance de los jesuitas en la esclavitud y sus consecuencias; también nos recuerda, en nuestra investigación y en conversaciones con miembros de la comunidad, que sus relatos y vestigios trascienden los límites de cualquier grupo.

Esta es también la historia de la Iglesia Católica y las formas en que sus líderes y laicos participaron por igual en la institución de la esclavitud. Esto es parte del origen histórico de las ciudades, desde Missouri hasta Luisiana. Es parte también de la historia de la expansión hacia el oeste, no sólo de las misiones jesuitas, sino también del territorio de los Estados Unidos. Es, en su esencia, parte de nuestra historia nacional.

Si desea más información sobre el proyecto Esclavitud, Historia, Memoria y Reconciliación consulte nuestro sitio en Internet (fuente: USA Central and Southern Province]

1 Para saber más, vea el artículo publicado recientemente por Kelly L. Schmidt. “Enslaved Faith Communities in the Jesuits' Missouri Mission.” U.S. Catholic Historian 37, no. 2 (2019): 49-81.


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