Nuestra acción
Sr. Vincent Giacabazi, SJ, enseñando español en la escuela secundaria Jesuita De Smet, en St. Louis.

Los Jesuitas y sus amigos están sirviendo a la gente en los lugares de difícil acceso del corazón.
Una Misión, Muchos Ministerios

Los Jesuitas son ampliamente conocidos por sus Colegios y Universidades, como también por sus Escuelas Secundarias. Y esto no es una sorpresa. La educación es la piedra angular de la Compañía de Jesús, y lo ha sido desde finales del 1540, cuando las escuelas Jesuitas comenzaron a expandirse a través de Europa.

Pero nombres como “Georgetown”, “Gonzaga” y “Marquette” no nos dicen la historia completa de los ministerios Jesuitas. Los trabajos son de un alcance mucho más amplio, extendiéndose desde la escuela media en el centro de la ciudad, hasta los campos de refugiados cerca de Irak, y desde las casas de retiro con vista al mar, hasta las parroquias vecinas de cada campus universitario. Los Jesuitas — junto con sus colaboradores laicos — están llamados a estos y a muchos otros ministerios.

En su mensaje a la 35ª Congregación General de los Jesuitas en el año 2008, (conocida simplemente como GC 35), Papa Benedicto XVI declaró: “La Iglesia los necesita, cuenta con ustedes y sigue dirigiéndose a ustedes con confianza, particularmente para llegar a los lugares geográficos y espirituales donde otros no pueden llegar o encuentran una gran dificultad para hacerlo.”

Durante los primeros días de su papado, en marzo del 2013, Papa Francisco añadió su afectuosa oración. El primer pontífice Jesuita pidió al Señor que “iluminara y acompañara a todos los Jesuitas” a lo largo de todos estos caminos.

Geográficamente hablando, los Jesuitas sirven en los lugares de mayor necesidad — desde los barrios menos privilegiados en el este de Los Ángeles hasta las escuelas en Micronesia. Ellos y sus muchos colaboradores trabajan juntos en una miríada de trabajos internacionales, a través de organizaciones de primera línea, tales como el Servicio de Refugiados Jesuita.

Espiritualmente hablando, los Jesuitas y sus amigos están sirviendo a la gente en los lugares de difícil acceso del corazón. Y ellos lo hacen como capellanes militares, ayudando a los soldados a encontrarle sentido al hecho de estar lejos de sus hogares; como capellanes de prisiones, acompañando a aquellos que están detrás de las rejas en un camino de reconciliación; como capellanes de hospitales, rezando por la sanación, juntos con pacientes y familiares; y en muchas otras situaciones pastorales.

Fronteras del Ministerio

Los seguidores de San Ignacio de Loyola también están explorando las fronteras de la misión y el ministerio.

“De la misma manera que el mundo cambia, también lo hace el contexto de nuestra misión; y las nuevas fronteras nos indican que debemos estar dispuestos a aceptarlo“, los Jesuitas declararon en su Congregación General del año 2008. Este espíritu encuentra expresión, por ejemplo, en el fenómeno reciente de las escuelas medias Jesuitas, en barrios urbanos apremiados de los Estados Unidos. Otros ejemplos son, el diálogo con otras religiones en países desgarrados por la violencia religiosa, y la lucha por la justicia ambiental.



Publicaciones

America - 7/20/15

America - 7/6/15

America - 6/22/15




Educación Asociaciones Encontrar a Dios en Todas las Cosas Parroquias Diálogo Interreligioso Justicia Social


Sacred Heart Jesuit Retreat House
For those seeking to deepen their relationship with God, Sacred Heart Retreat House in Colorado is an oasis of peace.